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Viaje a Palencia : Etapa 2 Frómista- Herrera de Pisuerga (50 Kms)

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Cicloturismo - A partir de tres dias (Grandes recorridos)
Escrito por Moreno   
Jueves, 20 de Octubre de 2011 12:11

De cómo los Alucheros se desperezan en busca del segundo día del viaje, el aposento ha sido sencillo, la cama dura como si fuera suelo. Hoy les espera la comarca del Boedo, con sus pilas y sus cielos, arropados por los campos de cereales que saludan al viajero.

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El primer día de dormir al raso y apenas protegido tus huesos del suelo, hace recordar al viajero las comodidades de su casa, pero como quiere ser que esa sea una de las esencias del viaje, dejar atrás la rutina del hogar para adentrarse en los paisajes, el Aluchero se siente feliz, despereza sus huesos y se pone manos a la obra en la ardua tarea de desmontar la tienda y preparar las alforjas. Trabajo que al principio se torna lento, dificultoso, pero que con el transcurso de los días será rutina cicloturista.

Retomamos nuestros pasos a Frómista donde damos cuenta de un suculento desayuno y partimos hacia Osorno, dejando a nuestra izquierda la Iglesia de San Pedro, que se despide del viajero impávida, como si fueran muchos los que la tienen en su recuerdo.

El camino hacia Osorno es tranquilo, el tráfico está ausente y nuestro mayor entretenimiento son las nubes que juguetean por encima de nuestras cabezas. Vuelan veloces empujadas por el viento, un viento que nos aleja de los calores del estío y que hace que el camino transcurra perfecto.

Osorno es la última población de la comarca de Tierra de Campos, no es un pueblo bello, apenas quedan edificios que muestren las herencias de su pasado. El ladrillo ha sido voraz como en muchas otras partes de nuestro país y el pueblo perdió su esencia. Pero como quiera que el final de un trayecto, al que le seguirá otro es un buen lugar para descansar las piernas y tomar una cerveza en la taberna del pueblo.

Y es aquí donde el viajero se vuelve más locuaz, y de un viaje salen cientos y en eso estamos cuando los Alucheros recuerdan un viejo proyecto: El Canal de Castilla.

Ya cerca de Frómista coincidimos con él y otra vez en Osorno aparece. Se trata del ramal del norte, en su tramo que va desde Osorno hasta Herrera de Pisuerga.

El Canal de Castilla que fue un proyecto de comunicación entre las tierras castellanas y leonesas allá por el siglo XVIII, con un objetivo más ambicioso de unir el Cantábrico con las tierras castellanas. Dicho proyecto que tuvo su esplendor a principios del XIX , pronto se vio relegado por la aparición del ferrocarril. Actualmente sus orillas pueden ser recorridas en bicicleta.

Abandonamos Osorno y nos dirigimos a Calahorra de Boedo en busca de su famosa pila Bautismal. Nos adentramos en la comarca de Boedo-Ojeda, tierra de transición entre las llanuras de Tierra de Campos y la zonas escarpadas de la montaña Palentina.

En Calahorra de Boedo preguntamos a sus paisanos como podíamos visitar la Iglesia de nuestra señora de las Candelas, donde se encuentra una pila bautismal románica. Es preguntando cuando nos enteramos, que la mayoría de las Iglesias románicas tienen un horario de visita de mañana-tarde y que fuera de él permanecen cerradas, y este posibilidad de visitarlas se extendía exclusivamente a los periodos estivales y festivos. Un paisano del pueblo las enseñaba y explicaba a cambio de un pequeño sueldo, una buena manera de mantener el patrimonio vivo para los viajeros y para los habitantes de cada pueblo.

Como quiera que aún quedaba una hora para poder visitarla nos dirigimos a través de un sendero al pueblo vecino de Páramo de Boedo para visitar la Iglesia de Nuestra Señora de Natividad. Poco le queda de Románico a esta Iglesia, únicamente la cabecera que dormita junto a un pequeño cementerio. La torre que se alza orgullosa entre los campos de cereales data del 1771 como una inscripción así lo refleja.

Andan los Alucheros repasando sus lecciones de infancia sobre los distintos tipos de cereales. Así junto al trigo, la cebada y la avena, nos encontramos con la avena loca, una mala hierba que se esconde entre los campos de cereales y que se alimenta de su agua y de su tierra dejándolos más débiles, menos esbeltos.

Volvemos a Calahorra de Boedo, a visitar la Pila Bautismal. La señora que nos enseña la Iglesia nos habla de quitas entre los dos pueblos y que la pila vino de Paramo a Boedo. Lo cierto es que la Pila es bella, muy bella, una talla equilibrada y proporcional donde se reflejan diferentes motivos. Nos llama la atención la bajada de Cristo a los infiernos por su expresividad y por Satán que parece peludo y de cabeza con cuernos.

Salimos de Calahorra y nos presentamos en Herrera de Pisuerga. Hoy nuestro aposento era el camping de dicha localidad, un camping feo, sucio y maloliente, así que nada, si pasáis por ahí es mejor dormir al raso que pagar por algo que no merece llamarse camping.

Cerca de allí hay una gasolinera con un hostal donde pudimos cenar un menú austero pero que al Aluchero muerto de hambre le pareció un manjar delicatesen. De Herrera poco que decir, ciudad mediana sin encanto, a no ser por las alamedas que peinan al rio Pisuerga que por sus calles serpentea.